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Nuevos aires para la música española
ANEMOS
1 Del griego: viento, aire que se mueve. Anemo-: prefijo que entra en la formación de palabras con significado de viento.
2 Soplo, hálito vital, aquello que existe y tiene vida pero no se aprecia porque es invisible.
3 Nueva colección de libro-discos de 64 páginas, impresos a dos colores, dedicada a la mejor música contemporánea española, y en especial a la de nueva creación, con un diseño (o «no-diseño») igualmente innovador que permite la personalización de cada ejemplar mediante la colocación en las cubiertas de pegatinas reutilizables. Se trata de ediciones limitadas que se venden a un precio muy especial.
Índice de contenidos:
0.- Introducción
1.- La colección Anemos
2.- Los compositores
3.- Los intérpretes
4.- El diseño
5.- Prensa
0.- Introducción
El sello Anemos se crea con el fin de capturar la enorme vitalidad de la escena musical contemporánea española. La iniciativa cuenta con el apoyo del INAEM (Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música), y los elegidos para iniciar esta prometedora colección son Francisco Guerrero, Mauricio Sotelo, César Camarero, Jesús Rueda, Cristóbal Halffter y José María Sánchez-Verdú, con géneros que incluyen música de cámara, electrónica e incluso ópera.
Esta nueva colección nace por iniciativa del Ministerio de Cultura, que convocó un concurso para subvencionar la creación de un sello especialmente concebido para difundir la música contemporánea española por el mundo, optando finalmente, de entre los diversos proyectos en liza, por el presentado conjuntamente por dos compañías ya desde hace muchos años implicadas en promover la música clásica en y desde España, Diverdi y Glossa.
El nombre del sello, Anemos, hace referencia al dios griego del viento, aunque también sirve de homenaje a la obra de Francisco Guerrero del mismo nombre, grabada por cierto en el volumen dedicado a las obras de cámara del malogrado compositor andaluz por el Grup Instrumental de València.
Gracias a la conexión Glossa-Diverdi, el nuevo sello también se beneficiará de los siempre atractivos e innovadores diseños de Valentín Iglesias, que ha desarrollado un concepto muy especial para esta colección.
Los compositores retratados en las primeras seis entregas de Anemos -con la obvia excepción de Guerrero- han estado muy implicados en las nuevas grabaciones, como intérpretes ellos mismos o atendiendo a las sesiones. La enorme calidad de las obras merecía intérpretes del más alto nivel, y así, encontramos en estos discos nada menos que al Cuarteto Arditti, a la Orquesta Sinfónica de Lucerna, al Ensemble Residencias, al Grup Instrumental de València, a Taller Sonoro y al grupo Drumming de Miquel Bernat.
Anemos introduction english PDF
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1.- La colección Anemos

Todos los que están
El INAEM, Diverdi y Glossa Music aúnan esfuerzos y lanzan una nueva colección de música española
José Luis Téllez
Desde el punto de vista del apoyo de las instancias oficiales a la creación musical en su vertiente discográfica, España está aún a años de luz con respecto a eso que, con culpable ligereza, suele denominarse nivel europeo. No se trata de equipararnos a Finlandia (lo que parece una utopía inalcanzable) pero sí sería exigible fijar el horizonte, cuando menos, en nuestra vecina Francia (¡bendito chovinismo!). La iniciativa del INAEM, auspiciando una colección dedicada a la música española reciente a través de un sello creado ad hoc con el nombre Anemos (obvio homenaje al prematuramente desaparecido Francisco Guerrero) no puede merecer sino parabienes, sobre todo de reparar en la calidad y elegancia formal de los seis volúmenes que componen la primera entrega de la serie, dedicada a otros tantos autores, en riguroso orden alfabético en la presente reseña. Se trata de discos monográficos que contienen, bien sea una obra completa (como en el caso de Sánchez-Verdú o Sotelo), bien una recopilación orgánicamente estructurada de obras unidas por algún género de parentesco (como en el caso de Cristóbal Halffter el de Jesús Rueda) y que, sin otra excepción que la ya citada composición de Sánchez-Verdú, se inscriben en ese límite, hoy ya un tanto difuso, que aún denominamos música de cámara. Todos ellos están a cargo de intérpretes que conocen perfectamente las obras, bien por haberlas estrenado, bien por ser sus dedicatarios, bien por su ejecutoria y su dedicación a ella. En casos concretos (Jesús Rueda y Miquel Bernat o Mauricio Sotelo y el cantaor Arcángel, por ejemplo) porque las obras han nacido de la más estrecha simbiosis creativa entre autor e intérprete, al extremo de poder hablarse casi de coautoría en algún momento concreto. Síguese de todo ello la altísima calidad del resultado musical aquí registrado. Por lo demás, todos los volúmenes contienen notas amplias y sapientes que presentan y estudian con eficacia tanto al autor como cada composición concreta en versión tetralingüe (inglés, español, francés y alemán), ilustradas con escasas pero muy sugerentes fotografías.
La música de CÉSAR CAMARERO aporta un universo sonoro de serenidad casi Zen: música de un refinamiento tímbrico singular, sensualista, quebrada tan sólo por pequeñas turbulencias. Nueve piezas independientes que mantienen un hálito y un élan casi unitario integran el álbum, que se abre con la, ya famosa, Treinta y cuatro maneras de mirar un vaso de agua y que muestra el costado más intimista y evocativo del músico madrileño (y ya sevillano de adopción), su vertiente más directa y accesible que, incluso, no renuncia a pequeñas (y maliciosas) ingenuidades aparentes y rememorativas, desde el empleo del piano preparado casi à la manière de… hasta el diálogo entre fuentes diversas que alcanza una homogeneidad tímbrica llena de delicadeza, un universo casi onírico hecho de resonancias e insinuaciones.
Que FRANCISCO GUERRERO fue, de lejos, el músico más importante de su generación, es un aserto incuestionable. La selección de piezas aquí ofrecida agota todos los registros de su obra de cámara (solamente se echaría en falta la asombrosa Rhea, bien que su especialísimo organicum –doce saxofones– la aleje del conjunto al que se confía el disco, el veterano Grup Instrumental de València), del Concierto de cámara a la excepcional Hyades y comprende, incluso, una composición tan poco frecuentada como Vâda, cuyas desusadas dificultades vocales han sido llevadas adelante con su solvencia habitual por Pilar Jurado y Jacqueline Squarcia. La cercanía (maridaje, incluso, en el caso de la citada Hyades) con la electroacústica es una de las cualidades más fascinantes de esta música aborrascada, punzante y llena de violencia enunciativa, enigmática y de abruptos contrastes de texturas. Como se sabe, Guerrero inauguró entre nosotros la aplicación de algoritmos matemáticos (de la topología y la combinatoria a los fractales) a la composición: pero se trataba, ante todo, de un músico, y el trabajo especulativo y matemático no era mecánicamente transformado en notas sino cuidadosamente elaborado con posterioridad en persecución de un resultado sonoro autosuficiente, capaz de justificarse por sí mismo. A estas alturas, la música de Francisco Guerrero ofrece una energía y una vitalidad casi visionarias, cuya belleza crece con el paso del tiempo.
Quizá lo menos divulgado de la obra de CRISTÓBAL HALFFTER sea su música cuartetística, la más secreta, quizá también la más intensa, de la que aquí se presenta el primer volumen que abarca de las Tres piezas de 1955 –que anuncian ya un talento absolutamente personal, más allá de la obvias influencias del momento– a esa otra obra espléndida que es el sexto, pasando por el tercero, un trabajo sobre el silencio emparentado con la obra de Eduardo Chillida (pero quizá también con la de Jorge de Oteiza: tres visiones de una misma mística del espacio o, por mejor decir, de su vaciamiento). Todo el disco atestigua una maestría plena y un sentido de la materia y del tiempo musical que mantienen su tensión del primer compás al último en virtud de su idiomaticidad, su sentido tímbrico, su energía rítmica y la depuración de su escritura: urge completar cuanto antes la grabación del conjunto de los cuartetos para calibrar en toda su importancia este corpus verdaderamente excepcional.
La plena identificación entre JESUS RUEDA y Miquel Bernat, creador y director del extraordinario grupo de percusión conocido como Drumming (un obvio homenaje a Steve Reich) ha generado un conjunto de composiciones para percusión que se agrupan en el cuarto volumen de la serie. Rueda es conocido, sobre todo, por su brillantísima ejecutoria orquestal, y estas obras nos acercan al lado más experimental de su escritura: música de imaginación sonora realmente singular que utiliza, empero, medios restringidos que van de los instrumentos convencionales y no convencionales (una formación de steel-drum en cinco octavas) al propio cuerpo del intérprete (y de ahí el título A flor de piel, la pieza que inaugura Pocket Paradise, la obra que da titulo al disco). Música desinhibida y directa en la que, de algún modo, se refleja, siquiera lejanamente, la vocación didáctica de su autor.
Gramma (Jardines de la escritura), ópera de JOSÉ MARÍA SÁNCHEZ-VERDÚ encargada y estrenada por la Bienal de Múnich, tiene como escenario un libro que cada espectador encuentra sobre el atril que corresponde a su localidad (situada en un plano inferior al de los intérpretes), libro que contiene sugerentes dibujos de Mirella Weingarten y cuyas páginas debe pasar (y contemplar) según indicaciones que gobiernan la liturgia de la escucha. La dramaturgia nace de una música en el límite del silencio o el murmullo y de un poder evocativo casi hipnótico, a través de múltiples matices delicadísimos, y que contiene episodios memorables: la deploración de Venus (escena IV) renueva, desde perspectivas sonoras insólitas, la tradición del lamento operístico que nace en Monteverdi y llega hasta Puccini y que, hoy por hoy, supone (junto con el diálogo entre el Alma y el Esposo que concluía El viaje a Simorgh) el punto de más intenso lirismo de toda la obra del músico de Algeciras. ¿Disfrutaremos algún día en nuestro país de Gramma en su versión escénica?
La heterogeneidad caracteriza desde hace ya tiempo la producción de MAURICIO SOTELO, a través de la superposición entre el cantaor y un fondo no autóctono con el que, sin embargo, acaba integrándose en una textualidad unitaria: más allá de su apariencia de collage, se trata de una música en que el análisis espectral del canto suministra la materia de ese fondo: y hay que alabar la sensibilidad y la justeza de Arcángel, acoplándose a un universo ajeno con el que establece una inestable relación que, bien que dividida en doce secciones, articulan un discurso unitario bajo el sugestivo título De oscura llama. Arcángel canta sabiendo que su cante se proyectará sobre un ciclorama sonoro en evolución en el que largas pedales conviven con ostinati de rigidez mecánica y casi obsesiva, y su voz adquiere así una cierta cualidad casi surreal: especial atractivo de una música que no deja de ofrecer perfiles que rozan lo inquietante.
Ciertamente, no están todavía todos cuantos componen el panorama de la composición española viva; sería difícil, habida cuenta de la riqueza, variedad y abundancia de nombres que abarrotan un catálogo ya de tres generaciones, pero sí puede afirmarse que todos los que aparecen en esta primera entrega justifican con creces su presencia. Bienvenida sea esta nueva serie, a la que no cabe sino desearle la más larga y fructífera continuidad...
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2.- Los compositores

A modo de presentación
por Germán Gan
(colaborador en la colección Anemos)
JOSÉ MARÍA SÁNCHEZ-VERDÚ
Un creador omnívoro, que mira tanto a la tradición más acendrada de las músicas de la cultura islámica como al acervo medieval y renacentista occidentales, desentraña la vertiginosa red de significados tejida por Juan Goytisolo (El viaje a Simorgh) o se sumerge en la atmósfera opresiva y mágica de Carlos Fuente (Aura)… para consolidar un lenguaje plenamente identificable que le ha ganado a Sánchez-Verdú, con toda justicia, el protagonismo en la escena internacional.
CÉSAR CAMARERO
Cuando a la fantasía sonora se unen la atención detallada a la comprensibilidad del discurso formal, el interés por las incitaciones literarias y plásticas más diversas y la minuciosidad en el proceso de escritura, nos encontramos con músicas como la del madrileño César Camarero, representante distinguido de una de las promociones más fecundas de la historia de la composición en nuestro país.
CRISTÓBAL HALFFTER
No sólo uno de los mayores representantes de su generación en el panorama español, sino figura mayor de la composición de nuestros días: con un itinerario creativo iniciado en 1951, la fecundidad de Halffter no parece agotarse, como demuestra el éxito de su última ópera, Lázaro, estrenada el pasado año, y como mostrará el próximo mes de noviembre la “Carta Blanca” que le concede la Orquesta Nacional de España.
MAURICIO SOTELO
Una mirada otra… No es sencillo conciliar el magisterio de Luigi Nono, la comprensión analítica puesta al servicio de la escucha interior, la colaboración estrecha con intérpretes de primera fila como aliciente para la propia creación y la reflexión jonda en torno al inagotable universo del flamenco; Mauricio Sotelo a fe que lo logra, como ha quedado patente en la pasada edición del Festival de Alicante.
FRANCISCO GUERRERO
… o el rigor aunado con la expresividad. Cuando apenas han pasado diez años desde su prematura muerte, se impone paulatinamente entre los melómanos exigentes la propuesta estética de Francisco Guerrero por su originalidad y capacidad de influencia extremas; si Halffter “latinizó el serialismo”, del compositor de Linares se podría decir que “mediterraneizó” las conquistas de Xenakis y de las sonoridades electrónicas.
JESUS RUEDA
Partiendo de las enseñanzas de Francisco Guerrero, un proceso constante de depuración hacia un eclecticismo de buena ley y hacia una nueva sensibilidad de expresión directa ha permitido a Jesús Rueda reconquistar el terreno perdido para la música contemporánea por vanguardias inclementes y aportar una perspectiva personal e ineludible en la configuración de nuestra “música presente”.
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3.- Los intérpretes
01 GUERRERO
Grup Instrumental de Valéncia / Joan Cerveró / Pilar Jurado / Jacqueline Squarcia
Dar a conocer en nuestro país, en absoluta primicia, composiciones imprescindibles para comprender la música de nuestro tiempo como Ludwig van, de Mauricio Kagel, el Concierto para violín y orquesta ligetiano, Chemins IV, de Luciano Berio, o la magna «tragedia de la escucha» Prometeo de Luigi Nono, junto a los nombres de Grisey, Zender o Zimmermann; dirigir la mirada por igual al universo sonoro de la Viena fin de siècle o a esos «raros» inventores de sonidos que fueron Erik Satie o John Cage –¡qué festín estético el ciclo dedicado al compositor de Los Ángeles el pasado otoño de 2008 en el Espai d’Art Contemporani de Castellón!–; vivificar la creación más actual asumiendo protagonismo en el Festival de Música Contemporánea de Alicante o en uno de los encuentros de música contemporánea más veteranos de España, los ENSEMS valencianos, y aún tener energías para organizar, desde este mismo curso, un Seminario de Composición con clara vocación de continuidad, que viene a completar una decidida labor pedagógica... son todas iniciativas, al alcance de muy pocos conjuntos, que evidencian el espíritu emprendedor del Grup Instrumental de València, justamente galardonado con el Premio Nacional de Música en 2005 y cuya actividad, con el patrocinio de la Generalitat Valenciana, no ha dejado de crecer desde su creación en 1991.
A su frente, y de manera continuada a partir de 1994, Joan Cerveró (Manises, Valencia, 1961), quien, en su doble faceta como compositor y director de orquesta formado en Londres y París con maestros de la talla de Celibidache, Arturo Tamayo o Magnus Lindberg, ha sabido dotar de coherencia e imaginación la programación del GIV, implantar su presencia, sin olvidar la fructífera centralidad valenciana, en los auditorios peninsulares y convertirlo en portavoz de la creación actual española en centros culturales como Bremen, París o Viena, sin olvidar su propia actividad individual al frente del mencionado festival ENSEMS y como director titular de la Orquesta Sinfónica de Valencia.
Para el programa de este disco, que refleja una especial afinidad del grupo con la poética de Francisco Guerrero –como demuestra el éxito obtenido con su música en el Auditorio del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía en noviembre de 2005– y que viene a prolongar una actividad fonográfica en la que contamos con registros de referencia de obras de Rafael Mira, Alfredo Aracil o Mauricio Sotelo, cuenta además con dos colaboradoras de lujo en Vâda: la soprano Jacqueline Squarcia, alumna de Ángeles Chamorro y Enedina Lloris, que comienza a pisar con fuerza y sentido ecléctico en su elección del repertorio los escenarios españoles y europeos, y la ¿cantante?, ¿compositora?, ¿directora de orquesta? –de todo, y bien, mucho– Pilar Jurado, figura imprescindible para la creación vocal actual y cuyas grabaciones, de Mozart a Rossini, de Stravinski a Marlos Nobre o Franco Donatoni, hablan por sí mismas.
01 GUERRERO PDF, eng, fra, deu, esp
02 SOTELO
Ensemble Residencias / Roberto Fabbriciani / Stefano Scodanibbio / Arcángel
Siempre se ha distinguido el compositor Mauricio Sotelo por un cuidado extremado en la búsqueda de cómplices para hacer emerger su personalidad creativa: Marcus Weiss, el Trío Accanto, el Cuarteto Diotima o, más recientemente, Miquel Bernat o Juan Manuel Cañizares... Y para la elaboración de este De oscura llama no podía ser menos, acudiendo a intérpretes tan conocedores de su poética como dispuestos a embarcarse en una aventura casi homérica, imposible de acometer sin la conciencia plena de estar construyendo, desde sus cimientos, un proyecto común.
Pocas experiencias más reveladoras de los nuevos vientos imperantes en la música contemporánea española que la formación, en 2005, del Ensemble Residencias, parte fundamental de la iniciativa de renovación del Centro para la Difusión de la Música Contemporánea (CDMC) y de puesta en nuevo valor de su temporada de conciertos en el flamante Auditorio 400 de Jean Nouvel en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS): la conjunción de dos formaciones estables, y decididamente volcadas en la creación contemporánea, como el Trío Arbós (Juan Carlos Garvayo, Miguel Borrego, José Miguel Gómez) y Neopercusión (Carlos Gálvez, Rafael Gálvez, Juanjo Guillem) ha permitido el conocimiento en España de partituras poco difundidas de Carter, Ligeti o Stockhausen, y ha redundado en un trabajo continuado con jóvenes compositores residentes como Alberto Bernal, Oliver Rappoport o Eneko Vadillo.
Aunque cada uno de los grupos se había acercado, de manera independiente, a la obra de Sotelo –Juanjo Guillem en el estreno de De vinculis: Gong (2001), el Trío Arbós como responsable de la composición de Tisra (2006)–, el caso de los tres solistas convocados en esta grabación es diferente, por la continuidad de su colaboración con el creador madrileño y lo granado de su cosecha: ¿qué decir, que no haya sido ya dicho, de los nuevos horizontes que para sus respectivos instrumentos han abierto el flautista Roberto Fabbriciani (Arezzo, 1949) y el contrabajista, y compositor, Stefano Scodanibbio (Macerata, 1956), por medio de su vinculación a creadores como Sylvano Bussotti, Brian Ferneyhough, Luigi Nono, Giacinto Scelsi o Salvatore Sciarrino, y, para Mauricio Sotelo, desde Memoriæ (1994) en el caso de Scodanibbio, y Trama, il flauto de Marsia (1996), en el de Fabbriciani, hasta la actualidad? Quien se haya acercado a su decisivo magisterio por toda Europa y Norteamérica –y a sus registros de músicas de Maderna, Sani, Riley o el propio Nono para Arts, Col Legno, Stradivarius o Wergo– lo sabe.
Y si el compositor ya había compartido su mundo sonoro con intérpretes del mundo flamenco como Enrique Morente o Esperanza Fernández, es con el cantaor onubense «Arcángel» (Francisco José Arcángel Ramos, 1987), revelado epifánicamente en la X Bienal de Flamenco de Sevilla en 1998 y bien conocido del aficionado «jondo» por sus discos Arcángel (2001), La calle perdía (2004) y Ropavieja (2006), con quien Sotelo muestra últimamente una fecunda sintonía, iniciada en 2001 con Si después de morir... y cuyo fruto más reciente, El rayo de tiniebla, se estrenó el pasado año, penúltima estación de una feliz odisea que en este disco halla un seguro puerto intermedio.
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03 CAMARERO
Taller Sonoro
A orillas del Guadalquivir, en esa ciudad que «acecha / largos ritmos, / y los enrosca / como laberintos», por emplear los versos de Federico García Lorca, no podía faltar la música contemporánea: junto a los nombres del Ensemble Solistas de Sevilla y de Zahir Ensemble, fundados respectivamente en 2000 y 2005, y de fecunda trayectoria en esta década inicial del nuevo siglo, se consolida con fuerza inusitada en la capital andaluza Taller Sonoro, creado en el año 2000 como expresión de un proyecto que, lejos de limitarse a «interpretar música actual», concibe como líneas fundamentales de su trabajo la colaboración con jóvenes compositores y la interpretación de la música desde un punto de vista orgánico e integral, procurando, en la cuidada puesta en escena de sus conciertos, provocar una experiencia armónica en el oyente: compositores como José Manuel López López, César Camarero, José María Sánchez-Verdú, Elena Mendoza, Ramón Lazkano o Thierry Alla –y toda una generación de nuevos creadores andaluces y españoles– han comprobado en su propia labor la validez de esta aproximación.
Testigos de esta inquietud han sido, de manera continuada desde 2002, los Ciclos de Música Contemporánea de Sevilla y Granada, la temporada regular del CDMC en el Auditorio del Museo Reina Sofía de Madrid (2006 y 2007), la Quincena Musical Donostiarra (2006), el Ciclo de Música Contemporánea de la Orquesta Sinfónica de Málaga (2007), y, más recientemente, el Festival de Música Contemporánea de Alicante de 2008, donde se presentó el programa monográfico de obras de César Camarero que conforma, en su mayor parte, este disco; tampoco el panorama internacional ha dejado de comprobar en repetidas ocasiones la calidad de sus propuestas, especialmente en Francia (Burdeos, París, Brest) y Alemania (Bremen, Berlín), o en su última iniciativa como conjunto protagonista de las actividades del Festival de Música Contemporánea de Lima (2007-2008), proyectos de que queda constancia plena en la revista electrónica del grupo, Espacio sonoro, un punto de encuentro pionero en la red dentro del panorama nacional y fuente de reflexión, en entrevistas, análisis y críticas, para el melómano contemporáneo.
Porque es la actividad formativa y el empeño en la difusión de la creación más viva una de las señas de identidad de Taller Sonoro: a la convocatoria anual de una plaza de compositor residente y al desarrollo, iniciado el pasado año, de un Taller Instrumental de Música Actual en Sevilla, se suma el intenso trabajo que viene realizando desde 2004 como grupo estable de la Cátedra de Composición «Manuel de Falla» de Cádiz: es aquí –y en circunstancias similares en que también se ha hallado el grupo, como el Curso Internacional de Análisis y Composición de Villafranca del Bierzo (2004-2006) o los seminarios de interpretación de música actual española de la Hochschule für Musik de Frankfurt– donde la colaboración directa entre intérprete y compositor, que tan necesaria y enriquecedora resulta en nuestros días, encuentra su dimensión más acabada, el acceso directo a la idea musical en ciernes, a su elaboración «sobre el terreno» y a una puesta en obra tan rigurosa como espontánea.
03 CAMARERO PDF, eng, fra, deu, esp
04 RUEDA
Drumming / Miquel Bernat
Im Anfang war der Rhythmus... Así titulaba Sofia Gubaidulina una composición para siete percusionistas estrenada en 1986. «En el principio era el Ritmo»: paráfrasis evangélica, danza cosmogónica eterna de Siva... Cuando pioneros como Amadeo Roldán (Rítmica V y VI, 1930), Edgar Varèse (Ionisation, 1931), John Cage (Cuarteto, 1935) o Carlos Chávez (Toccata, 1942), tuvieron la «descabellada» idea de escribir para un conjunto únicamente de instrumentos de percusión, desconocían probablemente que estaban abriendo un campo al que ya nadie podría poner puertas...
Conjuntos españoles como Amores, desde 1989, y Kontakte, en 1995, Neopercusión, liderado por Juanjo Guillén a partir de 1999, o el cuarteto alcoyano Esclats han explorado en nuestro país este nuevo repertorio, aunque en esta ocasión protagonice el registro un ensemble portugués, fundado en 1999 en el seno de la Escola Superior de Música e das Artes do Espectáculo (ESMAE) de Oporto y de la Escola Profissional de Música de Espinho (EPME), con el concurso de profesores y alumnos, bajo la iniciativa del percusionista, nacido en la localidad valenciana de Benissanó, Miquel Bernat.
Desde su formación, Drumming Grup de Percussão –que toma su nombre de una obra de Steve Reich– ha presentado el fascinante mundo de la percusión en los principales festivales y salas de concierto peninsulares, europeos y americanos: la «conexión brasileña» del grupo es innegable, con actuaciones en Ouro Preto, Belo Horizonte o Campinhas, pero también la lisboeta Fundación Calouste Gulbenkian o el Centro Cultural de Belém, o los festivales de Essen, Leuven y Royaumont han sido testigos de la calidad de sus interpretaciones, como, ya dentro de nuestras fronteras, el Auditorio de La Pedrera y el Auditori barceloneses, el Círculo de Bellas Artes y el Auditorio Nacional en Madrid, el Palau de les Arts de Valencia o la Quincena Musical Donostiarra.
Drumming no renuncia a nada: sus colaboraciones con espectáculos escénicos y coreográficos, la cercanía a percusiones «populares» (rock, jazz, world music, música electrónica) y la organización de seminarios y conferencias, parte de un vasto proyecto didáctico, dan testimonio de una vocación omnívora que se amplía, inexcusablemente, en el compromiso con la creación viva: por los atriles del grupo han pasado, en primera audición, obras de Roberto Sierra o Ney Rosauro y, ya en esta orilla atlántica, de Thierry de Mey o Johannes Schöllhorn, jalones de una trayectoria en que la implicación con la composición española –Bernat es miembro del colectivo madrileño Música Presente– no puede ser más clara, como demuestran los estrenos de Jesús Torres (Dánae, 2000), David del Puerto (Sol de invierno, 2001), José Manuel López López (Estudios sobre la modulación métrica, 2003), Agustí Charles Soler (Primary Colors, 2004) o Polo Vallejo (Fragmentada luz, 2003, y la inminente Palindrumming, 2009).
Al frente de Drumming, Miquel Bernat, quien, tras formarse en Valencia, Madrid, Bruselas y Rótterdam –estos dos últimos, conservatorios que han gozado también de su docencia– y desarrollar labores orquestales en la Orquestra Ciutat de Barcelona y en la Orquesta del Concertgebouw de Ámsterdam, ha presentado sus baquetas en foros tan prestigiosos como el Centre Georges Pompidou parisino (IRCAM), la Brooklyn Academy of Music y los festivales de Helsinki, Estocolmo, Estrasburgo, Salzburgo y Primavera de Berlín, bien como solista –responsable, entre otros, de la presentación de Campos magnéticos (2000), de César Camarero, Ekphrasis (2001), de José Manuel López López, Refranh II (2003), de José María Sánchez-Verdú, o Sombrío (2006), de Luis de Pablo–, bien formando parte del Ictus Ensemble de Bruselas, del Trio Allures y del Duo Contemporain, junto al saxofonista Henri Bok.
04 RUEDA PDF, eng, fra, deu, esp
05 HALFFTER
Cuarteto Arditti
Todo melómano aficionado a la música contemporánea debería recibir, al modo de la iconografía de los santos medievales sosteniendo la palabra sagrada, con un respeto rayano en la veneración las grabaciones del Cuarteto Arditti... ¿Qué montaña del repertorio cuartetístico, qué bosque o selva umbrosa de dieciséis cuerdas –pace Garcilaso por apropiación tan indebida– no ha sido escalada, explorada o desbrozada con éxito por esta formación desde su nacimiento en 1974 bajo el liderazgo permanente de su primer violín, el londinense Irvine Arditti (1953)?
La capacidad de elogio, y la de simple enumeración, se rinde impotente al panorama del vastísimo repertorio de este cuarteto, conjunto residente en los famosos cursos de Darmstadt entre 1982 y 1996 y galardonado con el Ernst von Siemens Musikpreis en 1999; ya en sus formaciones anteriores (por las que han pasado el viola Garth Knox y el chelista Rohan de Saram), ya, desde 2006, en su configuración actual –Irvine Arditti y Ashot Sarkissjan, violines; Ralf Ehlers, viola; Lucas Fels, violonchelo–, raro es el compositor de nuestros días que no ha pasado por sus manos, en la mayoría de ocasiones como protagonistas del estreno absoluto de sus obras: sin contar su presentación solista, a dúo o como trío, o su colaboración con conjuntos mayores, y a riesgo de caer en la lista telefónica...: casi todo Dusapin, Ferneyhough, Furrer y Harvey, Music for Four y Four, de John Cage, los xenakianos Tetras y Tetora, los dos últimos cuartetos de Helmut Lachenmann, el segundo cuarteto de Ohana (1982), el quinto de Scelsi (1985), el segundo de Glass (1985), el tercero de Gubaidulina (1987), el quinto de Carter (1995), Birtwistle, Denisov, Hosokawa, Kagel, Kurtág, Neuwirth, Nunes, Paredes, Pousseur, Zender... y sí, hasta a bordo de los helicópteros que les propuso Stockhausen son capaces los Arditti de transmitir, con oficio y sabiduría sumos, los mensajes musicales más novedosos.
De toda esta actividad, incansable y omnívora, han quedado registros de referencia, bien en su extensa colección para Montaigne (Segunda Escuela de Viena, Berio, Maderna, Nono, Rihm, Scelsi), bien en otras discográficas, caso de los imprescindibles monográficos dedicados a Carter en Et’cetera, Cage en Mode, Ligeti en Sony, Henze en Wergo, o Lachenmann y Neuwirth en Kairos; y también los compositores españoles se han visto beneficiados de esta labor imprescindible de difusión, como prueban los casos de Benet Casablancas (EMEC), Francisco Guerrero (Almaviva), Tomás Marco (Col Legno) y Jesús Rueda (Fundación Autor).
Y es que la presencia regular del cuarteto en España, sobre todo en la última década, y en ciudades como Madrid, Barcelona, Alicante, Granada, Sevilla o Valencia, ha permitido a jóvenes –Manuel Gálvez, Voro García, Héctor Parra– y no tan jóvenes –Agustín Charles, Joan Guinjoan, José Manuel López López, Luis de Pablo– afirmar, con un punto de justo orgullo, que «les ha tocado el Arditti». También Cristóbal Halffter, de quien habían estrenado en 1991 Con bravura y sentimiento y grabado en 1987 su tercer cuarteto, una colaboración que se prolongó en el auditorio del MNCARS el pasado 26 de enero de 2009 con la interpretación de tres de sus cuartetos. Et vale...
05 HALFFTER PDF, eng, fra, deu, esp
06 SÁNCHEZ-VERDÚ
Simone Stock / Howard Q. Croft / Daniel Johanssen / Tom Sol / Luzerner Sinfonieorchester / Rüdiger Bohn
Lucerna no es sólo parada obligada, gracias a la labor de Claudio Abbado, del tour europeo de festivales musicales, bien acudamos al Lucerne Festival en primavera (Zu Ostern), verano (Im Sommer) u otoño (Am Piano); desde 1806 –va, pues, por su 203ª temporada, y por su podio han pasado desde Willem Mengelberg a Ulrich Meyer-Schoellkopf, otrora intendente de la Filarmónica berlinesa, o el fatídicamente desaparecido Marcello Viotti– la Luzerner Sinfonieorchester protagoniza la vida musical cotidiana de la ciudad suiza, como orquesta residente del Centro de Convenciones KKL, debido al arquitecto Jean Nouvel, y como protagonista de la temporada escénica de la ópera de la Theaterstrasse; aunque obviamente centrada en el mundo clásico-romántico, directores como Michael Gielen, Peter Eötvös, Heinz Holliger o su antiguo titular Jonathan Nott han aguzado la sensibilidad contemporánea de la agrupación, que cuenta en su haber en los últimos años con encargos de composiciones a Sofia Gubaidulina (Glorious Percussion, 2008), Saed Haddad (Alternative World-versions, 2008), Wolfgang Rihm (Sotto voce II / Capriccio, 2007), Fazil Say (1001 Nacht im Harem, 2008) o Benjamin Yusupov (Concierto para violonchelo y orquesta, 2008), y ya ha velado sus armas discográficas en este apartado actual para los sellos Kairos y Naïve, con obras, respectivamente, de Rihm y Say, tras remontarse, con Nimbus, a la primera mitad del pasado siglo (Krenek, Schönberg, Schreker, Weill).
Arribaron los músicos lucerneses –de los cuatro intérpretes vocales, tanto Simone Stock como Howard Q. Croft y Daniel Johanssen eran miembros del elenco de la Ópera de la ciudad del lago (los dos primeros aún lo son), en tanto el bajo holandés Tom Sol se mueve, como prueba su discografía, con igual soltura por la música antigua y la creación contemporánea– a la Biennale de Múnich en mayo de 2006 para estrenar esta GRAMMA de Sánchez-Verdú, diez días antes de ofrecerla en su propio teatro; el impecable trabajo, tal y como lo saludó la crítica internacional, de solistas y orquesta quedaba en las manos, no de su responsable titular, John Axelrod, sino de Rüdiger Bohn (Lübeck, 1960), Konzertmeister curtido en Bruselas, Basilea y en su ciudad natal, alumno en su tiempo de Bernstein, Celibidache y Gardiner y director musical, desde 1998, de la Zeitgenössische Oper Berlin, con quien ha realizado producciones escénicas de óperas de Battistelli, Feldman, Henze, Kagel, Reimann, Saariaho, Sciarrino o Zender.
Por si estas referencias dejaran aún dudas en el oyente para avalar la competencia de su acercamiento, Bohn es director invitado con regularidad por los principales conjuntos europeos, asiáticos y norteamericanos de música actual, al tiempo que imparte desde 2005 enseñanzas de dirección de orquesta en la Robert-Schumann-Musikhochschule de Düsseldorf, donde es compañero del propio Sánchez-Verdú, y ha firmado registros fonográficos durante el Otoño de Varsovia de 2005 (Hosokawa, Huber, Romitelli, Yuasa) y versiones de obras de György Kurtág y Jörg Widmann en Neos.
06 SÁNCHEZ-VERDÚ PDF, eng, fra, deu, esp
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4.- El diseño
  
El arte de hacer no-haciendo
por Valentín Iglesias
(diseñador gráfico de la colección Anemos)
Con cada proyecto, el diseñador se enfrenta al dilema de dejar su huella o actuar de forma anónima. El tema subyacente de tal dilema es el intento de establecer de forma concluyente el papel del diseñador y su ética en el desempeño de la actividad.
El primero de los dos enfoques nos remite al diseño de autor, donde el reconocimiento de la autoría viene dado por la aparición recurrente de una serie de temas o rasgos de estilo que hacen que cada uno de los proyectos de dicho autor sean atribuibles al mismo. La autoría, expresada a través del estilo, a menudo suplanta al mensaje y la forma ensombrece al contenido.
Los partidarios del anonimato, por contra, a pesar de su aparente neutralidad y altruismo en favor de causas mayores, esconden en ocasiones una actitud totalitaria en cuanto que apuestan por el uso de un lenguaje universal que fácilmente puede ser tomado por un mero código del buen gusto y la corrección formal. Y claro, ¿quién dicta esos códigos y con qué autoridad?
El reto con la colección Anemos presentaba no pocas dificultades. Por un lado era necesario dotar a la obra de un sentido de conjunto, y al tiempo preservar la individualidad y diversidad de cada autor, reflejando el contenido de cada entrega.
¿Cómo diseñar aportando un punto de vista pero sin dejar una huella demasiado profunda o al menos que ésta no fuera indeleble? Esta fue la cuestión que me llevó a plantear una solución donde el diseño era sólo un punto de partida, no un destino. Así, en la realización final, cada libro lleva una sobrecubierta con una serie de motivos alusivos a la temática de la obra. Dichos motivos son en realidad una colección de adhesivos que el propietario del disco-libro puede utilizar a su conveniencia para componer la cubierta
como mejor le parezca; por tanto, no hay un diseño final o único, sino tantos como dueños de cada disco.
De esta forma, el diseñador se hace a un lado para dejar espacio al propietario del disco y que sea este quien tenga la última palabra de cómo quiere que sea su disco, se trata pues de una apropiación activa que trata de ir más allá del mero acto de compra y escucha.
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5.- Prensa
Algunas (primeras) impresiones del sello Anemos.
http://chorrodeluz.blogspot.com/
Mundoclasico:
http://www.mundoclasico.com/2009/documentos/doc-ver.aspx?id=32b753e0-dd43-436f-bfbd-5572353562e0
Docenotas:
http://www.docenotas.com/noticia/2490/publicaciones/presentado-sello-anemos.html
elmundo.es:
http://www.elmundo.es/elmundo/2009/11/26/cultura/1259264301.html
LA VANGUARDIA:
PDF
CD COMPACT:
PDF 1
PDF 2
Diario de Sevilla:
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PDF Mauricio Sotelo
ABC:
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AVUI:
PDF
BABELIA:
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OPERA ACTUAL :
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FLAMENCO.ES:
http://flamenko.es/es/component/content/article/617-sotelo-arcangel-y-el-qflamenco-espectralq.html
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